martes, 18 de septiembre de 2007

11. Edima Lamari.

¿Alguien sabe quién es Edima Lamari?

 

El nombre de esta persona aparece una sola vez en el Sumario, y nadie parece haberse preocupado por ella (si es que es una mujer y si realmente existe).

 

El 11 de abril del 2004, cuando se cumplía el primer mes de los atentados contra los trenes de cercanías en Madrid, desde la oficina de Correos con código 2830994, situada muy cerca de la calle Bravo Murillo, en concreto en el número 1 de la calle Mariano Fernández, en el distrito de Estrecho, una persona firmó como "Edima Lamari" el envío de un giro por importe de 100 euros a Abdelkrim Bensmail, preso en Villabona (Asturias) y detenido en 1997 por su pertenencia al GIA y cumpliendo condena por ello, en el mismo proceso en el cual también fue condenado Lamari. En el apartado destinado a texto, el (o la) remitente escribió "aguanta hermano", mensaje característico de los anteriores envíos de Lamari a la misma persona y a otros islamistas presos por la misma causa.

 

No era extraño que Bensmail recibiese dinero de Allekema Lamari, por lo cual, la recepción de un giro firmado por "Edima" no dejaría de ser un mensaje, de tal modo que quien lo recibió supo con ello que Allekema había muerto.

 

Edima sería la persona encargada de transmitir la noticia al círculo de próximos al argelino, tanto de la prisión como fuera de ella.  No sabemos si Edima Lamari existe en realidad, lo cierto es que esa persona que actuó en nombre de Allekema Lamari y se encargó de efectuar el envío, y con ello el mensaje a su receptor: Allekema ha muerto.

 

Sobre la pista del argelino pusieron a los investigadores tanto el Centro Nacional de Inteligencia como Safwan Sabagh (detenido en Valencia, y persona que había recogido a Lamari tras su salida de la prisión pontevedresa de A Lama en 2002), e incluso el mismo Bensmail afirmaba que Allekema era el responsable del 11-M. Pero la Policía no conseguiría confirmar de manera oficial la identidad de Allekema Lamari como el séptimo ocupante del piso de Carmen Martín Gaite, 40 en Leganés hasta el mes de octubre del 2004, tras la comprobación de unas muestras de ADN con otras tomadas a familiares suyos en Argelia.

 

¿Se ha buscado el boletín de envío del giro postal para tratar de identificar quien envió dinero a presos islamistas después de la muerte de Lamari y en su nombre?

 

Después de la ingente labor realizada por los expertos en documentos y escritura de la Comisaría General de Policía Científica, extremos como éste quedan aún sin responder.

viernes, 14 de septiembre de 2007

10. ¿A quiénes vieron los testigos en los trenes?

Los autores que fueron reconocidos en la vista oral.

 

Después de muchos dimes y diretes, en la vista oral testificaron varias personas, casi todas ellas como testigos protegidos, que decían haber visto el día 11 de marzo a varios de los acusados montados en los trenes con grandes mochilas o bolsas. El resumen de lo que allí es dijo es este:

 

La testigo protegido B-78, en su día dijo haber visto a Basel Ghalyoun en el tren que explotó en la calle Téllez, pero en la vista oral aseguró que a quien vio fue a Daoud Ouhnane (que se encuentra en paradero desconocido). Esto ha traído como consecuencia que se retire la acusación de la Fiscalía contra Basel como autor. En honor a la verdad hay que decir que el propio juez instructor no lo consideraba autor, al no confiar en el testimonio de esta mujer.

 

La testigo protegido X-11, había reconocido a Abdelmajid Bouchar en la estación de Entrevías, como el joven con gorro de lana calado del que rebosan los rizos, con un abrigo oscuro y pantalones, y que se bajó de un tren y se le acercó mientras ella espera para subir y le preguntó si la siguiente parada del recorrido era Atocha, ella le contestó afirmativamente y entonces el chico abandonó la estación. La mujer dejó pasar el tren del que había bajado el joven y cogió el siguiente. El tren en el que no subió estalló a la altura de la calle Téllez. Ahora, en la vista oral, dijo que no era Abdelmajid Bouchar, que era Jamal Zougam.

 

El testigo protegido S-27 dijo que vio a Jamal Zougam en el tren que explotó en El Pozo, el único tren de dos pisos. Este testigo detalló que el individuo en cuestión llevaba una férula de escayola o "escayolita" en la nariz.

 

Los testigos protegidos R-10, C-65 y J-70 (estas dos últimas viajaban juntas) dicen que vieron a Jamal Zougam en el tren que explotó en Santa Eugenia.

 

El testigo protegido H-19, dijo que vio a tres personas en las cercanías de la estación de Alcalá de Henares en la mañana del 11-M, sobre las 6.45, y reconoció como "semejantes, pero no con exactitud" a cuatro personas: Jamal Zougam, Hamid Ahmidan (primo de Jamal Ahmidan), Driss Chebli y Mohamed Haddad (imputado inicialmente pero luego no procesado).

 

Además, está el testimonio que ya hemos mencionado de Luis Manuel T. L., que vio a un individuo cambiarse de ropas en una obra cerca de la estación de Vicálvaro, y dudó en la vista oral entre Mohamed Oulad, Asrih Rifaat Anwar (ambos muertos) y Mohamed Bouharrat.

 

El balance es realmente muy pobre: cambios en los reconocimientos, reconocimientos de muertos, una misma persona reconocida simultáneamente en tres de los cuatro trenes ¿alguien se lo imagina cargando tres mochilas para irlas repartiendo una por cada tren?, ¿o cambiando de un tren a otro en una misma estación?, ¿y cambiando de ropas al mismo tiempo que de trenes para no ser reconocido?

 

Todo puede ser más sencillo, personas parecidas a Jamal Zougam se montaron en, al menos, dos de los trenes donde se dice que fue visto Jamal.

 

Respecto a Daoud Ouhnane, esperemos a que sea detenido para poder confirmar su reconocimiento.

 

De los demás, poco que añadir, "semejantes, pero no con exactitud", o no poder apreciar los rasgos "por estar a demasiada distancia."

miércoles, 12 de septiembre de 2007

9. El hombre de Vicálvaro.

¿Quién era "el hombre de Vicálvaro"?

 

Un individuo se deshizo de unas ropas en una obra cerca de la estación de Vicálvaro antes de las 8 de la mañana del 11 de marzo, gesto que fue observado por algunos de los trabajadores. En esas prendas fue encontrado ADN de cuatro personas distintas: Othman el Gnaoui, Abdennabi Kounjaa, Asrih Rifaat Anwar y Mohamed Oulad Akcha.

 

No sabemos de qué persona se trataba, puesto que no hay un reconocimiento concluyente por parte del testigo y tampoco sabemos cual de los cuatro identificados a través del ADN podría ser.

 

El testigo ocular, Luis Manuel T. L., declaró el 19 de marzo del 2007 en la vista oral que la persona que se despojó de los pantalones vaqueros claritos y la sudadera negra podía ser Mohamed Oulad o Asrih Rifaat Anwar, y también Mohamed Bouharrat (pese a que de este no aparece ADN en las prendas), sin poder precisar más debido a la distancia a la que observó al mismo. Al testigo le extrañó que una persona se cambiase de ropa dentro de la obra, llevando bajo la misma otras prendas, por eso se lo comunicó al encargado durante la parada para tomar el bocadillo.

 

Otro de los empleados de la misma obra, situada a 150 metros de la estación de Vicálvaro, Alberto A., declaró que, además, en un contenedor dentro del perímetro de la obra se encontraron "unos guantes y un gorro de montaña."

 

Las prendas que la Guardia Civil recogió ese día fueron un pantalón vaquero azul de la marca "Stevenson", una sudadera de color negro de la marca "Nudos", un par de guantes de lana de color negro y una bufanda tubular de color negro de la marca "Thinsulate".

 

Respecto a la procedencia y destino del individuo que dejó las prendas hay que tomar en consideración que se detectó la presencia de un número de teléfono que, parece ser, no tiene titular asignado (se trata del 651593119) y que estaba ubicado a las 06.36 y 06.55 de la mañana del 11 de marzo en las cercanías de la estación de tren de Torrejón de Ardoz. Ese mismo número de teléfono estaba a las 07.35 en las cercanías de la estación de Vicálvaro y a las 07.45 ya se encontraba cerca del intercambiador de la avenida de América.

 

Hasta ahí casi todo lo que se puede decir de esas ropas, su portador y el teléfono que podía llevar. ¿Cuál de los cuatro identificados a través del ADN era realmente?, ¿sabemos si el individuo se montó en el Metro?, ¿de dónde procedía?, ¿hacia dónde se dirigía?

jueves, 6 de septiembre de 2007

8. El verdadero descubrimiento de Morata.

¿Qué día descubre la Policía la finca de Morata de Tajuña?

 

La Policía trasladó a José Emilio Suárez Trashorras, que estaba detenido, desde Asturias a Madrid, y antes de ponerlo a disposición del juez le "paseó" por la zona de Chinchón y Morata en la que se encontraba la casa, en la mañana del 20 de marzo.

 

Parece ser que Trashorras no pudo concretar el sitio exacto donde se encontraba la finca, incluso hicieron alguna llamada a Asturias para que su esposa, Carmen Toro, (que también había estado allí) ayudase a situarla.

 

El intento no fructificó, y los investigadores de la Policía todavía tardaron unos días más en descubrir cuál era la finca y si esta se encontraba ocupada o no. Y esto no fue posible sino después de recorrer en esos días varios Registros de la Propiedad, según manifestó uno de los jefes policiales en la vista oral.

 

Cuando los policías encontraron la finca ya no estaba ocupada, puesto que el mismo día 20 de marzo Jamal Ahmidan había descubierto que la Policía vigilaba su casa en la calle Villalobos, por lo cual desistió de aparecer por su domicilio.

 

El registro de la finca lo realizó la Policía el día 26 de marzo por la tarde, con el resultado que ya todos conocemos.

 

Sin embargo, en sus declaraciones del 1 y 6 de marzo de 2007, el Inspector-jefe de la UCIE que fue instructor de la investigación del 11-M declaró que la finca ya había sido localizada por su Sección en septiembre de 2002 dentro de una investigación a Mustafá Maymouni, cuñado de Sarhane, "el Tunecino".

 

Más grave aún que esto, el mismo día 12 de marzo de 2004 la Policía ya sabía que la tarjeta SIM del teléfono destinado a iniciar la bomba de la estación de El Pozo había sido activada bajo la BTS de Morata de Tajuña.

 

¿Qué hizo la Policía respecto a esa finca entre el 12 y el 26 de marzo? No lo sabemos, y nadie lo ha explicado. Pero tenía tres datos para sumar: BTS de Morata y finca que había tenido alquilada Mustafá Maymouni en 2002 en Morata, la finca era propiedad de Mohamed Needl Acaid, en prisión por su vinculación con el 11-S. ¿Tan difícil resultaba cruzar esos tres datos en la base Infopera que tanto han utilizado durante la investigación?

martes, 4 de septiembre de 2007

7. Las vainas de Leganés (I).

          ¿Quién realizó los disparos de Leganés a los que pertenecían las vainas que se recogieron allí?

 

Esta es la primera pregunta que se debe responder sobre esas vainas y balas encontradas entre los escombros del piso de la calle Carmen Martín Gaite en Leganés.

 

Repetidamente se ha afirmado, tanto durante la instrucción del Sumario como en la vista oral, que nadie (ningún policía) disparó desde el exterior de la vivienda. Pero en las labores de desescombro del piso de Leganés se recogieron vainas del calibre 9 mm. parabellum (de pistola y subfusil) y del calibre 12 (de escopeta, para que nos entendamos), que parecen desmentirlo.

 

Hablando con propiedad, de acuerdo con el recuento de la Policía Científica, dicen que se recogieron en Leganés:

 

- un silenciador para arma de 9mm.

- cartuchos de 9mm parabellum troquelados en sus culotes FNM 4 67 (portugueses),

- también FN 53 (belga),

- 27 cartuchos metálicos FNM 4 61 (25) y FN 55 (2),

- 3 cartuchos 9mm corto SB-T 9c 77 (2) y T 9c 69 (1),

- una bala blindada disparada y deformada (9mm para),

- 19 cartuchos metálicos SB 9 P 90,

- 2 cartuchos semimetálicos 12 POSTAS 12,

- 2 vainas percutidas SB 9 P 96,

- 1 vaina semimetálica Remington 12 Peters,

 

Sin mencionar las mínimas discrepancias en cuanto a las leyendas de los culotes de la munición (en un sitio dicen que son FNM 4 61, mientras que en otro aparecen como FNM 4 67, y también FN 53 por FN 55), y vemos el resto de la munición encontrada entre los escombros del piso hay que concluir que tanto los 19 cartuchos metálicos SB 9 P 90 como los 2 cartuchos semimetálicos 12 POSTAS 12, las 2 vainas percutidas SB 9 P 96 y la vaina semimetálica Remington 12 Peters, pueden corresponder todas ellas a munición de uso policial, en concreto los cartuchos SB 9 P 90 y las dos vainas SB 9 P 96 pueden haber sido disparadas por pistolas o subfusiles de los miembros del GEO y los cartuchos semimetálicos 12 POSTAS 12 y la vaina semimetálica Remington 12 Peters pueden haberlo sido por una de las escopetas de los mismos agentes que rodeaban el piso.

 

Para confirmar lo anterior, podemos decir que no apareció en Leganés ningún arma ni resto de ella que pudiese disparar cartuchos semimetálicos del calibre 12. Es decir, no apareció ninguna escopeta.

 

Con esto queremos decir que el casquillo correspondiente a munición de escopeta tuvo que ser disparado por la Policía, y que lo habrían hecho o los miembros del GEO o alguno de los policías que integraban el cordón policial. Y si dispararon gases lacrimógenos (como ellos mismos reconocen) seguro que es suyo.

 

Sin embargo, las dos vainas SB 9 P 96 fueron identificadas posteriormente como disparadas por un arma que había sido utilizada el 31 de diciembre de 2003 para causar lesiones al marroquí Larbi Raichi en Bilbao (pero esa es otra historia de la que ya hablaremos para desmitificar la polémica). Con lo cual se confirmaría lo dicho por los policías: desde el interior del piso se realizaron disparos contra la Policía.

 

De todos modos, parecen pocos disparos para tanta tensión como se supone que hubo aquella tarde antes de que los inquilinos del piso decidiesen acabar con sus vidas.

 

jueves, 30 de agosto de 2007

6. ¿Quién conectó los cables con los vibradores de los teléfonos?

¿Quién realizó las operaciones de soldado de los cables, en los vibradores de los teléfonos móviles, para que enlazaran con los detonadores?

En relación con esto, en el Tomo 135 del Sumario se dice que "es evidente que no cabe descartar que alguno de los terroristas realizara dicha operación, pero no se ha encontrado equipo adecuado para ello". Más adelante, en el mismo tomo y folio leemos: "Esta persona [se refiere a Ayman Maussili Kalaji] manipuló los teléfonos, tiene los conocimientos suficientes para ello y realmente queda [ba] muy poco tiempo para que los terroristas trataran de buscar a otro comerciante, ingenuo o no, para realizar dichas operaciones". Hay que recordar que los teléfonos se llevaron a la tienda "Test Ayman" entre el 3 y el 8 de marzo para liberarlos, y se activaron antes de la medianoche del 10 de marzo.

Semejante acusación, efectuada por un policía y referida a otro policía, porque Ayman Maussili Kalaji era en esas fechas policía de la Escala Básica, 2ª categoría del Cuerpo Nacional de Policía, se quedó en eso en una acusación que nadie, y cuando decimos nadie queremos decir eso: nadie, se preocupó de investigar a fondo en este Sumario.

Esa acusación, avanzada ya la investigación de los hechos, con el juez desbordado por tanto informe contradictorio, intervención telefónica, listado de llamadas, registro domiciliario, prueba de ADN, informe de escrituras, personación de acusaciones, toma de declaración a víctimas, etc. no se investigó, y mira que en ese folio del Tomo 135 se decían cosas graves:

a) no se había encontrado entonces (ni se encontró después) equipo adecuado para realizar la operación de soldado de los cables a los vibradores de los teléfonos. A pesar de que se efectuaron más de un centenar de registros en domicilios y locales empleados por los detenidos. Tampoco se dice que lo hubiese en Test Ayman.

b) si había algún terrorista con conocimientos para efectuarla, que los había puesto que estudiantes de ingeniería y de electrónica había, y técnicos en reparación de electrodomésticos también, no se le encontró ni el equipo ni el manual correspondiente para ello.

c) los teléfonos llegaron a la tienda de Maussili casi en el último momento (alguno de ellos a 48 horas de su activación como parte del dispositivo que habría de explotar la mañana del 11 de marzo).

d) Maussili manipuló esos teléfonos en fechas entre el 3 y el 8 de marzo con el fin de desbloquearlos y hacerlos aptos para tarjetas SIM de cualquier operador telefónico.

En descargo de Maussili hay que decir que los teléfonos que liberó habían llegado a su tienda desde Bazar Top, que era cliente suyo, y a esta tienda volvieron. Por lo tanto, la tarea de soldar los cables a los vibradores para que activasen los explosivos la debió realizar otra persona.

La realidad es que no se ha acusado a nadie formalmente de haber realizado esta labor de soldado, imprescindible para que los teléfonos pudieran utilizarse como iniciadores de los explosivos. Ni entre los vivos, ni entre los muertos, aunque se señale a Abdelhak Chergui en el Tomo 132 del Sumario como la persona que pudo haberla hecho. 

lunes, 27 de agosto de 2007

5. La tarjeta SIM del foco de Santa Eugenia.

Entre los restos de la explosión de la única bomba que estalló en el tren 21713 en la estación de Santa Eugenia fue recogida una tarjeta SIM de Vodafone. ¿Pertenecía esta tarjeta al artefacto que explotó en ese lugar?, ¿cuál era el número de teléfono que atendía?
 

Sabemos bien poco de ella. Únicamente que la tarjeta tenía el número E 011030102157 EEM y era de 32 K. Este dato aparece en un escrito que el jefe del SCE remite a la Comisaría General el 16 de marzo de 2004, junto con los restos de la tarjeta.

 

Esto nos lleva a preguntarnos ¿Por qué razón el SCE retuvo durante 5 días una tarjeta telefónica que apareció en uno de los focos de las explosiones?

 

Esa tarjeta era tan importante, o más, que la encontrada en la conocida como "mochila de Vallecas" y, más importante aún, estaba en poder de los Tedax desde unas 18 horas antes que la tarjeta de la mochila.

 

No sabemos si la tarjeta estaba íntegra (es de suponer que sí al poderse leer toda su numeración) o partida, si funcionaba o no, a qué número correspondía, si correspondía al artefacto de ese foco o no. Tristemente, la única referencia que tenemos es la de ese escrito de 16 de marzo, luego, dos días después, la tarjeta es entregada en el Juzgado Central de Instrucción número 6, nada más.

 

¿Pertenecía la tarjeta a una víctima?, ¿correspondía la tarjeta al teléfono que activó el explosivo?, ¿pertenecía a un teléfono de los terroristas?